Invertir ya no exige acudir a una sucursal bancaria, disponer de un patrimonio elevado ni superar una barrera de entrada de varios miles de euros. Para una persona de veinte o treinta años puede bastar un teléfono móvil y unos pocos euros. Esto representa una transformación importante. Pero quizá la pregunta más interesante no sea cuántos jóvenes están empezando a invertir , sino qué hábitos financieros están adquiriendo mientras lo hacen. El artículo «Dónde y cómo invierten los jóvenes españoles» , de Victor R. G., publicado por Expansión el 17 de agosto de 2026, ofrece una interesante radiografía de este fenómeno a partir de datos proporcionados por distintas entidades financieras y plataformas de inversión. El artículo señala tres tendencias: mayor incorporación de los jóvenes a la inversión, utilización creciente de plataformas digitales y cierta evolución desde comportamientos más especulativos hacia fórmulas de inversión recurrentes y diversificadas. Es una fuente que mere...
The Missing Billionaires (III): perder y recuperar el mismo porcentaje no nos devuelve al punto de partida. En el artículo anterior de esta serie vimos una de las ideas centrales de The Missing Billionaires : elegir una inversión y decidir cuánto patrimonio arriesgar en ella son dos decisiones diferentes . Una inversión puede ser atractiva y, sin embargo, ocupar un lugar excesivo en nuestra cartera. Pero todavía nos falta comprender por qué el tamaño de una posición resulta tan importante. La respuesta empieza con una aritmética extraordinariamente sencilla que nuestra intuición maneja sorprendentemente mal: Las pérdidas y las ganancias porcentuales no son simétricas. Perder un 50 % y ganar después un 50 % no nos deja como estábamos. Nos deja bastante peor. Y detrás de esta sencilla observación se encuentra una de las ideas más importantes para comprender el riesgo de una cartera. Perder un 50 % y ganar un 50 % no es quedarse igual Supongamos que tenemos 100.000 euros. Nuestra c...