Economistas, tipos de interés y buen vino: lo que se habla cuando la Fed queda lejos. Hay lugares peores para discutir sobre tipos de interés. Cada verano, en los bosques de Maine, un grupo de economistas, gestores, operadores de bonos y personas vinculadas de una u otra manera a la Reserva Federal se reúne durante unos días para hablar de mercados, economía y política monetaria. También pescan, hacen senderismo, fuman puros y beben vino. Bastante vino, por lo que parece. La reunión se conoce como Camp Kotok , por David Kotok, cofundador de Cumberland Advisors e impulsor del encuentro. Barry Ritholtz contó magníficamente cómo funciona en un artículo publicado en Bloomberg Businessweek en agosto de 2019, Talking Rates in the Maine Woods With Economists Over Good Wine , que sirve de punto de partida para este post. Y aunque han pasado unos cuantos años desde entonces, algunas de las preguntas que se hacían aquellos economistas resultan curiosamente familiares. Dos billones de dóla...
Antes de valorar The Republic of Innovation , conviene analizar con detenimiento la idea que articula toda la obra. Andrea Lorenzo Capussela no escribe un libro de propuestas dispersas ni una colección de reflexiones sobre economía política. Todo el ensayo gira alrededor de una tesis muy concreta y, al mismo tiempo, profundamente ambiciosa: la capacidad de una sociedad para innovar depende del grado de libertad efectiva de sus ciudadanos, entendida no como ausencia de interferencias, sino como ausencia de dominación . Esta afirmación parece, a primera vista, una cuestión filosófica. Sin embargo, Capussela la convierte en un argumento económico. Su objetivo consiste en demostrar que la libertad republicana no solo tiene valor moral o político, sino que constituye una condición indispensable para el crecimiento sostenido y la innovación tecnológica. «La innovación no nace simplemente de los incentivos; nace, sobre todo, de la libertad efectiva de quienes se atreven a crear.» Dos maneras ...