Hay una cifra que aparece una y otra vez cuando se habla de invertir en bolsa: a muy largo plazo, la renta variable estadounidense ha proporcionado rentabilidades extraordinarias. Es verdad. Pero puede ser una verdad poco útil si se formula mal. Porque ningún inversor particular dispone de «todo el largo plazo». Disponemos de nuestro plazo: diez años, quince, veinte, quizá treinta. Y dentro de una trayectoria secular extraordinariamente rentable pueden esconderse experiencias personales completamente diferentes. Esta es la idea que desarrolla Yago García en «Tu horizonte de inversión no son 100 años» , publicado el 20 de agosto de 2026 en Tactical Investment . Es un artículo que recomendamos leer en su versión original porque plantea de forma especialmente didáctica una cuestión que suele quedar oculta cuando resumimos la historia de los mercados mediante una única rentabilidad anualizada: una media histórica no nos dice qué experiencia pudo vivir realmente un inversor durante e...
Invertir bien no consiste únicamente en encontrar buenas oportunidades. Muchas veces, la diferencia entre un buen y un mal resultado está simplemente en evitar grandes errores . Esa es una de las ideas centrales de How Not to Invest: The Ideas, Numbers, and Behavior That Destroy Wealth — and How to Avoid Them , del inversor y divulgador financiero Barry Ritholtz. Un artículo de Kathleen Coxwell publicado en Money Talks News , posteriormente recogido en The Big Picture , resume tres de las lecciones más interesantes del libro. Y las tres tienen algo en común: el principal enemigo del inversor no siempre está en los mercados. Muchas veces está en su propia forma de interpretar y reaccionar ante ellos. Veamos cuáles son esos tres errores y, sobre todo, qué podemos hacer para evitarlos. 1. Invertir al ritmo de las noticias Abres el periódico y lees que se aproxima una recesión. En televisión hablan de una caída inminente de la bolsa. En las redes sociales todo el mundo parece estar c...