Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Psicología del inversor

Aviso: Los contenidos de este blog tienen una finalidad exclusivamente reflexiva, divulgativa y formativa, orientada a facilitar la comprensión del ahorro, la inversión y las finanzas personales. Las opiniones, análisis y contenidos publicados no constituyen asesoramiento financiero ni recomendaciones personalizadas de inversión. Cada inversor debe adoptar sus decisiones teniendo en cuenta sus propias circunstancias, necesidades y objetivos, siendo consciente de que toda inversión implica riesgos y valorando, cuando resulte conveniente, la posibilidad de acudir a un asesor financiero o patrimonial debidamente cualificado y acreditado.

En Portada

La rentabilidad media no es tu rentabilidad. Por qué tu verdadero horizonte de inversión importa más que cien años de historia

  Hay una cifra que aparece una y otra vez cuando se habla de invertir en bolsa: a muy largo plazo, la renta variable estadounidense ha proporcionado rentabilidades extraordinarias. Es verdad. Pero puede ser una verdad poco útil si se formula mal. Porque ningún inversor particular dispone de «todo el largo plazo». Disponemos de nuestro plazo: diez años, quince, veinte, quizá treinta. Y dentro de una trayectoria secular extraordinariamente rentable pueden esconderse experiencias personales completamente diferentes. Esta es la idea que desarrolla Yago García en «Tu horizonte de inversión no son 100 años» , publicado el 20 de agosto de 2026 en Tactical Investment . Es un artículo que recomendamos leer en su versión original porque plantea de forma especialmente didáctica una cuestión que suele quedar oculta cuando resumimos la historia de los mercados mediante una única rentabilidad anualizada: una media histórica no nos dice qué experiencia pudo vivir realmente un inversor durante e...

Los jóvenes empiezan a invertir antes: el móvil ha cambiado el acceso, pero no las reglas de la inversión

  Invertir ya no exige acudir a una sucursal bancaria, disponer de un patrimonio elevado ni superar una barrera de entrada de varios miles de euros. Para una persona de veinte o treinta años puede bastar un teléfono móvil y unos pocos euros. Esto representa una transformación importante. Pero quizá la pregunta más interesante no sea cuántos jóvenes están empezando a invertir , sino qué hábitos financieros están adquiriendo mientras lo hacen. El artículo «Dónde y cómo invierten los jóvenes españoles» , de Victor R. G., publicado por Expansión el 17 de agosto de 2026, ofrece una interesante radiografía de este fenómeno a partir de datos proporcionados por distintas entidades financieras y plataformas de inversión. El artículo señala tres tendencias: mayor incorporación de los jóvenes a la inversión, utilización creciente de plataformas digitales y cierta evolución desde comportamientos más especulativos hacia fórmulas de inversión recurrentes y diversificadas. Es una fuente que mere...

Invertir no es elegir qué comprar: es decidir cuánto arriesgar

  The Missing Billionaires (II): una inversión puede ser atractiva y, sin embargo, ocupar un lugar equivocado en nuestra cartera. En el primer artículo de esta serie partíamos de la pregunta que da título al libro de Victor Haghani y James White: ¿dónde están los milmillonarios que deberían existir? La desaparición o reducción de muchas grandes fortunas familiares nos permitió introducir una primera distinción: crear riqueza y conservarla no son exactamente el mismo problema . Ahora podemos avanzar un paso. Cuando pensamos en invertir, nuestra atención suele dirigirse casi inmediatamente hacia una pregunta: ¿En qué debería invertir? Comparamos fondos. Estudiamos índices. Buscamos gestores. Analizamos empresas. Nos preguntamos si es mejor la renta variable estadounidense o europea, la gestión activa o la pasiva, un fondo monetario o uno de renta fija. Todo ello tiene importancia. Pero The Missing Billionaires obliga a añadir una segunda pregunta que, en determinadas circunstancias...

3 errores que pueden arruinar tus inversiones (y cómo evitarlos)

  Invertir bien no consiste únicamente en encontrar buenas oportunidades. Muchas veces, la diferencia entre un buen y un mal resultado está simplemente en evitar grandes errores . Esa es una de las ideas centrales de How Not to Invest: The Ideas, Numbers, and Behavior That Destroy Wealth — and How to Avoid Them , del inversor y divulgador financiero Barry Ritholtz. Un artículo de Kathleen Coxwell publicado en Money Talks News , posteriormente recogido en The Big Picture , resume tres de las lecciones más interesantes del libro. Y las tres tienen algo en común: el principal enemigo del inversor no siempre está en los mercados. Muchas veces está en su propia forma de interpretar y reaccionar ante ellos. Veamos cuáles son esos tres errores y, sobre todo, qué podemos hacer para evitarlos. 1. Invertir al ritmo de las noticias Abres el periódico y lees que se aproxima una recesión. En televisión hablan de una caída inminente de la bolsa. En las redes sociales todo el mundo parece estar c...

Efectivo, rentabilidad y tranquilidad: ¿de verdad hay que invertir hasta el último euro?

Barry Ritholtz plantea en su artículo “Let’s Talk About Cash…” , publicado el 12 de agosto de 2026 en The Big Picture , una cuestión aparentemente sencilla: ¿cuánto dinero deberíamos mantener en efectivo o en instrumentos monetarios cuando podríamos obtener algo más de rentabilidad invirtiéndolo en bonos? La respuesta de Ritholtz resulta especialmente interesante porque evita reducir la decisión a una comparación de rentabilidades. Su argumento es mucho más práctico: el dinero no solo debe producir rentabilidad; también debe cumplir una función dentro de nuestra vida y de nuestra planificación financiera. Y esa es una idea que merece la pena desarrollar. 1. No somos gestores compitiendo por rentabilidad Ritholtz comienza recordando algo que los inversores particulares olvidamos con demasiada facilidad. Durante el largo mercado alcista de los años ochenta y noventa, algunos de sus clientes vendieron acciones que habían acumulado fuertes revalorizaciones para comprar una segunda residenc...

Un libro para pensar mejor sobre dinero, riesgo e incertidumbre

  Todavía no he leído Lo que nunca cambia , de Morgan Housel. Pero después de leer la reseña que Luis Ángel Hernández ha publicado en Salud Financiera , el libro ha pasado directamente a mi lista de próximas lecturas. No porque prometa descubrir una nueva fórmula para invertir mejor, sino precisamente por lo contrario: porque parece insistir en aquellas cosas que cambian mucho menos de lo que creemos. Y eso, en inversión, puede ser bastante más útil que acertar la próxima previsión. Luis recoge en su artículo una amplia selección de ideas del libro que, por sí solas, justifican detenerse en él. Algunas resultan especialmente cercanas a la forma en la que intentamos abordar la inversión en Inverahorro: menos predicción, menos ruido y más atención al riesgo, al comportamiento y a la resistencia de una estrategia a lo largo del tiempo. El riesgo importante suele ser el que no esperamos Una de las ideas que Luis A. Hernández destaca de Housel podría resumirse así: el verdadero riesgo a...

Cuando el ruido cambia, el rumbo permanece

 Cada día estoy más convencido de que conviene tomarse las predicciones sobre los mercados con mucha cautela. No porque los análisis de economistas, gestores o estrategas sean inútiles. Al contrario: se aprende mucho de ellos. Nos ayudan a comprender qué está ocurriendo, qué variables preocupan al mercado y cuáles son los posibles escenarios. El problema comienza cuando confundimos analizar con predecir . Estos días he encontrado un ejemplo especialmente ilustrativo. El pasado día 11 recibí de una entidad bancaria de la que soy cliente su Informe mensual de estrategia y cambios en las carteras . Al referirse a la situación geopolítica, señalaba que Estados Unidos e Irán parecían estar acercando posiciones, que se habían iniciado negociaciones y que Estados Unidos había cancelado ataques previstos sobre Irán. La consecuencia había sido una caída significativa del precio del petróleo, que volvía a situarse por debajo de los 100 dólares por barril. Un escenario que, según el informe, ...