Seguimiento mensual de los diez fondos seleccionados por InverAhorro | Septiembre de 2026.
Durante los últimos años, los fondos monetarios han recuperado un protagonismo que parecían haber perdido definitivamente. Después de un largo periodo de tipos de interés nulos o negativos, las subidas del Banco Central Europeo devolvieron a estos productos una capacidad de remuneración del ahorro que muchos inversores prácticamente habían olvidado.
Pero el escenario ha vuelto a cambiar.
Septiembre de 2026 introduce una novedad importante: el BCE ha retomado las subidas de tipos de interés. El 10 de septiembre elevó sus tipos oficiales en 25 puntos básicos, situando la facilidad de depósito en el 2,50%, con efectos desde el día 16. La decisión respondió a unas presiones inflacionistas superiores a las previstas, especialmente relacionadas con la energía. (European Central Bank)
Para los fondos monetarios, esta circunstancia tiene consecuencias directas. Después de un periodo en el que sus rentabilidades habían ido moderándose, una eventual estabilización o subida de los tipos podría mejorar gradualmente su capacidad de generar ingresos.
Sin embargo, los datos históricos todavía reflejan buena parte del ciclo anterior. Esta diferencia entre lo que los fondos han ganado y lo que razonablemente pueden ganar a partir de ahora constituye el principal asunto de nuestro seguimiento de septiembre.
1. Qué es un fondo monetario y por qué nos interesa
Un fondo monetario invierte principalmente en instrumentos financieros de vencimiento muy corto, como deuda pública, papel comercial, certificados de depósito, depósitos bancarios y operaciones de recompra.
Su objetivo habitual consiste en preservar razonablemente el valor de la inversión, proporcionar liquidez y obtener una rentabilidad vinculada a los tipos de interés a corto plazo.
No obstante, conviene precisar dos cuestiones.
La primera es que un fondo monetario no garantiza el capital. Aunque sus oscilaciones suelen ser reducidas, puede sufrir pérdidas por movimientos de tipos, problemas de crédito, liquidez o contraparte.
La segunda es que su rentabilidad no está contratada de antemano. A diferencia de un depósito a plazo fijo, el rendimiento de un monetario evoluciona conforme vencen sus inversiones y se incorporan otras nuevas a los tipos disponibles en el mercado.
Por estas características, los monetarios pueden resultar útiles para mantener liquidez, remunerar dinero pendiente de inversión, atender gastos relativamente próximos o constituir la parte más conservadora de determinadas carteras.
En InverAhorro seguimos una selección de diez fondos para observar cómo se comportan, qué diferencias mantienen y cuáles muestran mayor consistencia.
No pretendemos identificar cada mes un ganador. Nos interesa comprender qué estamos obteniendo a cambio del riesgo asumido.
2. Septiembre: el BCE vuelve a subir los tipos
La coyuntura monetaria merece este mes una atención especial.
El Consejo de Gobierno del BCE decidió el 10 de septiembre incrementar en 25 puntos básicos sus tres tipos oficiales. Desde el 16 de septiembre, quedaron establecidos en los siguientes niveles:
| Tipo oficial del BCE | Desde el 16/09/2026 |
|---|---|
| Facilidad de depósito | 2,50% |
| Operaciones principales de financiación | 2,65% |
| Facilidad marginal de crédito | 2,90% |
Fuente: Banco Central Europeo, decisión del 10 de septiembre de 2026.
El cambio resulta relevante porque rompe con la dinámica de reducción de tipos que había condicionado recientemente las expectativas de rentabilidad de los monetarios.
La inflación vuelve a complicar las decisiones
El BCE justificó su decisión por la persistencia de las presiones inflacionistas.
Sus nuevas proyecciones contemplaban una inflación media del 3,0% en 2026, del 2,5% en 2027 y del 2,1% en 2028.
Estas previsiones situaban la inflación por encima del objetivo del 2% durante un periodo prolongado. (European Central Bank)
La situación plantea un dilema conocido: unos tipos más elevados ayudan a combatir la inflación, pero también encarecen la financiación y pueden perjudicar el crecimiento económico.
Para el ahorrador, sin embargo, existe una consecuencia inmediata: los instrumentos monetarios vuelven a encontrar un entorno potencialmente más favorable.
El €STR: la referencia que debemos vigilar
El €STR (Euro Short-Term Rate) refleja el coste al que los bancos de la zona euro obtienen financiación mayorista no garantizada a un día.
Es una referencia especialmente útil para comprender la evolución de los fondos monetarios en euros.
El 10 de septiembre, antes de que entrara en vigor la nueva subida del BCE, el €STR se situaba en el 2,190%. (European Central Bank)
Conviene distinguir entre el tipo de depósito del BCE y el €STR. Aunque están estrechamente relacionados, no son idénticos.
Además, tampoco debemos confundirlos con la rentabilidad neta de un fondo monetario. Entre ambos intervienen la composición de la cartera, los costes, los diferenciales de crédito y las decisiones de gestión.
La consecuencia práctica es que una subida de los tipos oficiales no se transforma necesariamente en un incremento inmediato y equivalente de la rentabilidad de todos los monetarios.
Los fondos necesitan renovar sus posiciones, y cada uno lo hace con características y ritmos diferentes.
¿Qué cabe esperar ahora?
La cuestión es especialmente interesante porque el mercado ha empezado a contemplar nuevas subidas de tipos.
Una encuesta de Reuters realizada entre el 5 y el 8 de octubre apunta a que numerosos economistas esperan otro incremento de 25 puntos básicos en diciembre, aunque no existe una decisión adoptada en ese sentido. (Reuters)
Si finalmente se produjera, la rentabilidad potencial de los monetarios podría aumentar gradualmente.
Si, por el contrario, las presiones inflacionistas se moderasen y el BCE mantuviera los tipos, los fondos tenderían a estabilizar sus rendimientos alrededor de los niveles de mercado, descontados costes y otros factores.
Por tanto, no conviene extrapolar automáticamente las rentabilidades de los últimos tres años.
3. Nuestra selección de diez fondos monetarios
La selección de septiembre mantiene los mismos diez fondos utilizados en agosto.
Todos tienen una ponderación del 10% en la cartera de seguimiento, lo que permite observar su comportamiento conjunto sin que uno domine los resultados.
Los fondos son:
Pictet-Short-Term Money Market EUR P.
AXA Trésor Court Terme C.
Groupama Trésorerie NC.
BNP Paribas InstiCash EUR 3M Classic Cap.
Groupama Entreprises NC.
Pictet-Sovereign Short-Term Money Market EUR P.
Renta 4 Renta Fija 6 Meses FI.
LO Funds - Short-Term Money Market (EUR) PA.
La Française Trésorerie ISR R.
Amundi Euro Liquidity Select R C.
La incorporación de Amundi se produjo en el seguimiento de agosto, sustituyendo al fondo de abrdn que figuraba en julio. No hay nuevas sustituciones en septiembre.
Conviene recordar que esta selección tiene una finalidad formativa. No todos los productos presentan necesariamente la misma clasificación regulatoria ni idéntica política de inversión. En particular, Renta 4 Renta Fija 6 Meses debe interpretarse como un producto de renta fija de muy corto plazo dentro de nuestra comparativa, sin presumir que tenga la misma clasificación jurídica que un fondo monetario.
4. Resultados a septiembre de 2026
La siguiente tabla recoge las rentabilidades publicadas por Morningstar en el X-Ray fechado el 10 de octubre.
Los datos corresponden a las clases concretas incluidas en nuestra selección.
| Fondo | 1 año | 3 años (anualizada) | 5 años (anualizada) |
|---|---|---|---|
| Pictet Short-Term Money Market | 1,98% | 2,77% | 2,03% |
| AXA Trésor Court Terme | 2,21% | 2,99% | 2,23% |
| Groupama Trésorerie | 2,02% | 2,84% | — |
| BNP Paribas InstiCash EUR 3M | 1,94% | 2,74% | 2,02% |
| Groupama Entreprises | 1,98% | 2,79% | 2,09% |
| Pictet Sovereign Short-Term | 1,99% | 2,73% | 1,94% |
| Renta 4 Renta Fija 6 Meses | 2,09% | 2,97% | 2,10% |
| LO Funds Short-Term Money Market | 1,94% | 2,74% | 1,98% |
| La Française Trésorerie ISR | 2,06% | 2,89% | 2,12% |
| Amundi Euro Liquidity Select | 2,14% | 2,92% | 2,17% |
Fuente: Morningstar X-Ray, 10 de octubre de 2026
Advertencia metodológica importante: las fechas de actualización de las posiciones no son homogéneas. Mientras algunos fondos presentan información de septiembre, otros conservan datos de agosto y LO Funds muestra una fecha de cartera de junio. Por ello, las diferencias pequeñas deben interpretarse con prudencia.
¿Qué nos dicen estos resultados?
La primera observación es la considerable proximidad entre las rentabilidades.
En el último año, los fondos se sitúan entre el 1,94% y el 2,21%. La distancia entre los extremos es de 0,27 puntos porcentuales.
A tres años, la dispersión es algo mayor: entre el 2,73% y el 2,99% anualizado.
Estas diferencias no son despreciables, pero tampoco justifican por sí solas establecer una clasificación de calidad.
Un fondo puede obtener unas décimas adicionales porque soporta mayores costes de crédito, porque invierte en instrumentos ligeramente distintos o porque su estructura de comisiones resulta más favorable.
Sin conocer esas circunstancias, una rentabilidad superior no demuestra necesariamente una mejor gestión.
5. Agosto frente a septiembre: lo verdaderamente relevante
La comparación entre ambos X-Ray permite identificar una evolución bastante uniforme.
| Indicador de la cartera equiponderada | Agosto | Septiembre |
|---|---|---|
| Rentabilidad acumulada del año | 1,36% | 1,54% |
| Rentabilidad último año | 2,02% | 2,04% |
| Rentabilidad anualizada 3 años | 2,88% | 2,84% |
| Rentabilidad anualizada 5 años | 2,03% | 2,08% |
| Volatilidad 3 años | 0,25% | 0,25% |
| Volatilidad 5 años | 0,46% | 0,45% |
Fuentes: X-Ray de agosto y septiembre.
La lectura es bastante clara.
La rentabilidad acumulada del año continúa aumentando y alcanza el 1,54%.
Al mismo tiempo, la rentabilidad anualizada a tres años sigue descendiendo. En julio se situaba en el 2,91%; en agosto, en el 2,88%; y en septiembre, en el 2,84%.
No estamos observando necesariamente un deterioro de la gestión. Lo que ocurre es que las ventanas móviles de tres años van incorporando periodos de rentabilidad más moderada y dejando atrás otros más favorables.
Por el contrario, la rentabilidad anualizada a cinco años aumenta hasta el 2,08%.
Esto se explica por el efecto de sustitución de periodos antiguos, caracterizados por tipos extremadamente bajos o negativos, por meses más recientes con rendimientos positivos.
Es una buena demostración de por qué las rentabilidades históricas de un monetario deben interpretarse dentro del ciclo de tipos correspondiente.
¿Cuánto ha ganado la cartera en septiembre?
La rentabilidad acumulada de 2026 pasa del 1,36% al 1,54%.
Si utilizamos ambas cifras para calcular el rendimiento implícito del mes, obtenemos aproximadamente un 0,18%.
El cálculo es:
Esta cifra es aproximada, porque procede de rentabilidades acumuladas redondeadas a dos decimales.
Anualizar mecánicamente ese rendimiento mensual daría una cifra cercana al 2,2%, pero no sería correcto interpretarla como una previsión.
La reciente subida del BCE puede modificar la remuneración de las nuevas inversiones y, por tanto, la trayectoria futura de los fondos.
6. Consistencia: más importante que ocupar el primer puesto
Uno de los objetivos principales de nuestro seguimiento es identificar comportamientos persistentes.
En septiembre, AXA Trésor Court Terme continúa mostrando una de las rentabilidades históricas más elevadas de la selección.
Presenta un 2,21% a un año, un 2,99% anualizado a tres años y un 2,23% a cinco años.
Amundi Euro Liquidity Select también mantiene cifras destacadas: 2,14%, 2,92% y 2,17%, respectivamente.
Renta 4 Renta Fija 6 Meses presenta un 2,09% a un año y un 2,97% anualizado a tres años.
Estos resultados merecen atención, pero requieren dos matices.
En primer lugar, las diferencias entre fondos pueden estar relacionadas con sus políticas de inversión y los riesgos asumidos.
En segundo lugar, el historial de Amundi dentro de nuestra selección es todavía corto. No debemos confundir el historial propio del fondo con su permanencia en nuestro seguimiento.
Por ello, todavía sería prematuro extraer conclusiones definitivas sobre su consistencia relativa.
¿Y los fondos que ofrecen algo menos?
Pictet Sovereign Short-Term Money Market presenta una rentabilidad anualizada a tres años del 2,73%, inferior a la de AXA o Renta 4.
Sin embargo, su orientación hacia instrumentos soberanos puede responder a una filosofía de inversión distinta.
La pregunta adecuada no es simplemente cuánto menos ha ganado, sino qué características de cartera y qué riesgos explican esa diferencia.
Este enfoque resulta especialmente importante cuando hablamos de productos destinados a conservar liquidez.
7. Riesgo: una cartera con duración prácticamente nula
El X-Ray de septiembre ofrece una fotografía interesante de nuestra selección equiponderada.
La duración efectiva agregada se sitúa en 0,01 años, mientras que el vencimiento efectivo es de 0,08 años.
Se trata de cifras extraordinariamente reducidas.
La duración mide, de forma aproximada, la sensibilidad del precio de una inversión a los movimientos de los tipos de interés.
Cuanto menor es, menor suele ser el impacto inmediato de esos movimientos sobre su valoración.
En nuestro caso, la sensibilidad agregada es prácticamente insignificante.
Pero esto no significa que la cartera esté libre de riesgos.
La clasificación de Morningstar muestra un 74,02% en efectivo y equivalentes, un 23,20% en obligaciones y un 2,78% en otros activos.
Estas categorías deben interpretarse según la metodología de Morningstar: no significan que tres cuartas partes de la cartera permanezcan inmovilizadas en cuentas bancarias.
También aparece una calidad crediticia media BB. Este dato agregado requiere cautela porque puede estar condicionado por la cobertura y clasificación de los activos subyacentes. No sería riguroso deducir de él, sin examinar las carteras individuales, que los diez fondos mantienen una exposición crediticia equivalente a BB.
Una volatilidad extraordinariamente baja
La volatilidad histórica de la cartera se mantiene en el 0,25% a tres años.
Es una cifra muy reducida, coherente con la naturaleza de los instrumentos utilizados.
No obstante, debemos recordar que la volatilidad histórica mide las oscilaciones observadas, no todos los riesgos posibles.
Un instrumento de crédito puede presentar una volatilidad mínima durante mucho tiempo y sufrir una pérdida significativa si aparece un problema de solvencia o liquidez.
Por eso, en fondos monetarios resulta especialmente importante observar la calidad de los emisores, la diversificación y los vencimientos.
8. ¿Tiene sentido diversificar entre varios monetarios?
La matriz de correlaciones del X-Ray vuelve a mostrar valores muy elevados.
La mayoría de las correlaciones entre fondos se sitúan alrededor de 0,96-1,00, aunque existen algunas inferiores.
Esto significa que sus rentabilidades históricas han evolucionado de manera muy semejante.
No resulta sorprendente: todos están vinculados, en mayor o menor medida, a los tipos de interés a corto plazo en euros.
La consecuencia práctica es que repartir el dinero entre varios fondos monetarios no garantiza una reducción significativa de la volatilidad.
Puede tener sentido diversificar gestoras, políticas de inversión, emisores o estructuras de contraparte.
Pero esa diversificación debe justificarse por las diferencias reales entre los productos, no simplemente por aumentar el número de fondos.
En otras palabras, diez monetarios no equivalen necesariamente a diez fuentes independientes de rentabilidad.
9. Cuando bajan los rendimientos, las comisiones importan más
Existe otra cuestión que merece atención en el actual entorno monetario.
La importancia relativa de las comisiones aumenta cuando disminuye la rentabilidad bruta disponible.
Imaginemos dos escenarios hipotéticos.
| Concepto | Escenario A | Escenario B |
|---|---|---|
| Rentabilidad bruta anual | 4,00% | 2,00% |
| Costes anuales | 0,30% | 0,30% |
| Rentabilidad neta simplificada | 3,70% | 1,70% |
| Costes sobre rentabilidad bruta | 7,5% | 15,0% |
El coste es idéntico, pero en el segundo escenario consume una proporción doble de la rentabilidad generada.
Por eso, cuando comparamos monetarios, las comisiones merecen una atención especial.
Ahora bien, tampoco debemos concluir que el fondo más barato será necesariamente el más rentable.
Una cartera puede obtener mayores ingresos mediante una gestión eficiente de sus instrumentos, vencimientos y diferenciales de crédito.
Lo importante es valorar el resultado neto junto con el riesgo asumido.
10. ¿Siguen teniendo sentido los fondos monetarios?
La subida de tipos de septiembre vuelve a mejorar sus perspectivas de remuneración, aunque el efecto dependerá de cómo evolucionen las decisiones del BCE.
Pero la utilidad de un fondo monetario no depende exclusivamente de que ofrezca un 2%, un 3% o un 4%.
Depende también de la función que desempeña.
Para un inversor que necesita mantener liquidez, preservar razonablemente el capital y evitar oscilaciones significativas, un monetario puede seguir cumpliendo una función útil incluso con rentabilidades inferiores a las de años anteriores.
La alternativa no siempre consiste en buscar más rentabilidad.
A veces consiste en aceptar una remuneración moderada a cambio de mantener una exposición reducida a los movimientos de mercado.
Monetarios frente a depósitos y Letras del Tesoro
Las tres alternativas pueden resultar útiles para gestionar el ahorro conservador, pero no son equivalentes.
Un depósito puede ofrecer una remuneración conocida desde el inicio y, si cumple los requisitos correspondientes, estar protegido por el Fondo de Garantía de Depósitos dentro de sus límites legales.
Una Letra del Tesoro permite conocer el rendimiento nominal al vencimiento cuando se adquiere y mantiene hasta esa fecha, siempre que el emisor cumpla sus obligaciones. Si se vende antes, su precio puede variar.
Un fondo monetario proporciona una rentabilidad variable, generalmente con una liquidez operativa elevada, pero sin garantía de capital.
Además, para los residentes fiscales en España, determinados fondos de inversión pueden acogerse al régimen de traspasos sin tributación inmediata, siempre que se cumplan los requisitos legales.
Esta característica puede resultar relevante para quienes utilizan los monetarios como una posición temporal dentro de una cartera.
11. Qué nos deja septiembre
El seguimiento de este mes permite extraer varias conclusiones.
La primera es que las rentabilidades históricas siguen reflejando el ciclo de tipos anterior. La rentabilidad anualizada a tres años continúa moderándose, mientras que la de cinco años mejora por la salida progresiva de periodos de tipos muy bajos.
La segunda es que las diferencias entre los diez fondos permanecen relativamente contenidas. Aunque algunos mantienen mejores registros históricos, todavía resulta más útil estudiar la consistencia, los costes y los riesgos que elaborar una clasificación mensual.
La tercera es que la cartera equiponderada conserva una volatilidad extraordinariamente reducida y una duración prácticamente nula.
Y la cuarta, probablemente la más importante de septiembre, es que el entorno monetario ha cambiado.
El BCE ha vuelto a subir los tipos y eso modifica las perspectivas de rentabilidad de los fondos monetarios.
No sabemos si estamos ante el comienzo de un nuevo ciclo de endurecimiento monetario o ante ajustes limitados para contener las presiones inflacionistas.
Lo que sí sabemos es que los monetarios seguirán trasladando, de forma gradual, las condiciones del mercado monetario a sus carteras.
Por tanto, el seguimiento de los próximos meses deberá prestar especial atención a la evolución del €STR y a las nuevas decisiones del BCE.
En InverAhorro seguiremos observando nuestros diez fondos con el mismo criterio: comprender qué rentabilidad proporcionan, de dónde procede y qué riesgos asumimos para obtenerla.
Porque en la parte más conservadora del patrimonio, unas décimas adicionales de rentabilidad nunca deberían analizarse separadamente de la seguridad y la liquidez.
Nota metodológica
El análisis utiliza los X-Ray de Morningstar fechados el 4 de septiembre y el 10 de octubre de 2026, correspondientes a los seguimientos de agosto y septiembre.
La cartera está formada por diez fondos equiponderados.
Las rentabilidades son históricas y se expresan netas de los gastos incorporados al valor liquidativo, conforme a la metodología de Morningstar. Las cifras de rentabilidad total contemplan la reinversión de distribuciones cuando corresponde.
Existen diferencias entre las fechas de actualización de los fondos. Por ello, las comparaciones deben interpretarse con prudencia, especialmente cuando las diferencias son pequeñas.
El cálculo de la rentabilidad aproximada de septiembre procede de las rentabilidades acumuladas del año publicadas por Morningstar y está sujeto a redondeos.
Las cifras históricas no representan previsiones de rentabilidad futura.
Fuentes
Morningstar. X-Ray de la selección de fondos monetarios de InverAhorro, agosto y septiembre de 2026.
Banco Central Europeo: decisiones de política monetaria del 10 de septiembre de 2026.
Reuters. Encuesta sobre las expectativas de tipos del BCE, 8 de octubre de 2026. (Reuters)
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