The Missing Billionaires (II): una inversión puede ser atractiva y, sin embargo, ocupar un lugar equivocado en nuestra cartera. En el primer artículo de esta serie partíamos de la pregunta que da título al libro de Victor Haghani y James White: ¿dónde están los milmillonarios que deberían existir? La desaparición o reducción de muchas grandes fortunas familiares nos permitió introducir una primera distinción: crear riqueza y conservarla no son exactamente el mismo problema . Ahora podemos avanzar un paso. Cuando pensamos en invertir, nuestra atención suele dirigirse casi inmediatamente hacia una pregunta: ¿En qué debería invertir? Comparamos fondos. Estudiamos índices. Buscamos gestores. Analizamos empresas. Nos preguntamos si es mejor la renta variable estadounidense o europea, la gestión activa o la pasiva, un fondo monetario o uno de renta fija. Todo ello tiene importancia. Pero The Missing Billionaires obliga a añadir una segunda pregunta que, en determinadas circunstancias...
Invertir bien no consiste únicamente en encontrar buenas oportunidades. Muchas veces, la diferencia entre un buen y un mal resultado está simplemente en evitar grandes errores . Esa es una de las ideas centrales de How Not to Invest: The Ideas, Numbers, and Behavior That Destroy Wealth — and How to Avoid Them , del inversor y divulgador financiero Barry Ritholtz. Un artículo de Kathleen Coxwell publicado en Money Talks News , posteriormente recogido en The Big Picture , resume tres de las lecciones más interesantes del libro. Y las tres tienen algo en común: el principal enemigo del inversor no siempre está en los mercados. Muchas veces está en su propia forma de interpretar y reaccionar ante ellos. Veamos cuáles son esos tres errores y, sobre todo, qué podemos hacer para evitarlos. 1. Invertir al ritmo de las noticias Abres el periódico y lees que se aproxima una recesión. En televisión hablan de una caída inminente de la bolsa. En las redes sociales todo el mundo parece estar c...